La historia de mi misión para dignificar el retiro de las mujeres en México

Hace un tiempo, mi vida estaba en el bosque.
Literalmente.

Estaba reconstruyéndome, reencontrándome conmigo misma, guiando caminatas, aprendiendo de los árboles y escuchando el silencio.
Acompañaba a personas a reconectar con su cuerpo, su mente y con la Madre Tierra a través del Shinrin-Yoku —Forest Bathing—.
Ahí encontré calma, propósito y una libertad que jamás había sentido.

Y en medio de esa serenidad, llegó una invitación que nunca vi venir: unirme a la industria de los seguros.

Yo, que venía del bienestar, la contemplación y los rituales de naturaleza, no entendía qué tenía que ver una cosa con la otra.
Pero algo en mí dijo: “SÍ, hazlo.”
Un sí que no pude ignorar, lleno de intuición y de curiosidad.

Ese sí —y mi mente naturalmente curiosa— me llevó a investigar.

Mientras más aprendía sobre bienestar financiero, protección, retiro e inclusión económica… más se movía algo dentro de mí.
Y entonces enfrenté una verdad que había intentado evitar:

En México, ser mujer significa nacer en vulnerabilidad.
Una vulnerabilidad que no elegimos, pero que vivimos todos los días.

🌿 La realidad que no podemos ignorar

La ONU Mujeres reporta que:

  • 7 de cada 10 mujeres en México han vivido algún tipo de violencia.

  • 43% ha sufrido violencia de pareja.

  • 1 de cada 3 ha vivido violencia económica.

  • Y México está entre los países con mayor índice de violencia física, sexual y económica contra mujeres y niñas.

Y descubrí algo que cambió mi forma de ver el mundo:

📌 Estudios internacionales, como uno publicado en PLOS One, muestran que cuando una mujer tiene acceso a inclusión financiera —por ejemplo, una cuenta bancaria propia— la violencia de pareja puede disminuir.

¿Por qué?
Porque aumenta la autonomía.
Porque da capacidad de decisión.
Porque la independencia económica también es una forma de protección.
Porque tener acceso al dinero también es seguridad.

Ese dato me cimbró.
Me confrontó.
Me despertó.

🌿 Los dos mundos que aprendí a unir

Ahí comprendí que mi vida no tenía que elegir entre el bosque o las finanzas.
Tenía que unirlos.

✨ El bienestar emocional y físico que nace entre árboles
+
✨ La protección, la claridad y la dignidad que ofrece la planificación financiera

De esa unión nació mi misión de vida:

  • Acompañar a mujeres a vivir con tranquilidad y protección.

  • Ayudar a construir libertad financiera y un retiro digno.

  • Hacer algo real y transformador frente a la vulnerabilidad que enfrentamos en este país.

  • Honrar a todas las mujeres que me han acompañado… y también a las que nunca han tenido acceso a estas herramientas.

🌿 Mi propósito

Todo mi proceso tiene un solo propósito:
💛 dignificar nuestro retiro sin estrés, sin culpa y sin juicio.

Sembrar hábitos como quien siembra semillas.
Acompañar desde el merecimiento, no desde el miedo.
Brindar claridad y calma para construir un futuro más libre y más nuestro.

Para mí, es un privilegio estar en una industria que, cuando se usa desde la conciencia, realmente transforma vidas.
Y es un honor combinarlo con lo que más amo: sanar, acompañar, enseñar y caminar entre árboles.

Hoy comparto todo esto porque quiero que quienes leen mi historia sepan a qué me dedico, por qué lo hago y desde dónde lo hago:
desde el corazón, la conciencia, la información y la responsabilidad.

Gracias por estar aquí y por acompañarme en este camino de bienestar financiero, protección y abundancia.
Te acompaño sin estrés y sin juicios.

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Cómo la naturaleza me llevó a hablar de finanzas